El corazón del Tao

...para cultivar el Tao primero debéis empezar por cultivar el corazón. Debéis sustituir un corazón de pensamientos y deseos errantes por un corazón del Tao. Aquietad vuestros pensamientos y calmad vuestra mente. Domesticad lo salvaje que hay en vosotros hasta que nada pueda hacer que vuestra mente se mueva...                          
Lü Tung-pin

El corazón del Tao

La calidad de nuestra energía interna es tan importante para la salud y desarrollo espiritual como la cantidad. En esencia, nuestras cualidades espirituales son nuestros atributos positivos, lo que los taoístas llaman virtudes. Nuestras virtudes tienen la naturaleza de la sabiduría y el amor; reflejan nuestra interdependencia con el Tao, con la naturaleza, con todo lo vivo y con las diferentes partes de nuestro propio cuerpo.

Las virtudes son las energías puras de nuestros órganos. Surgen cuando todo nuestro organismo está vibrando a una frecuencia más elevada de la ordinaria. Nutriendo las emociones positivas que surgen de cada órgano y mezclándolas en el caldero, esta variedad de altas frecuencias es transformada en la llamada perla de compasión. Circulamos esta perla por todos los canales para elevar el nivel vibratorio del sistema completo de energía. Con práctica regular, se produce un cambio gradual de conciencia y un cambio cualitativo en nuestras relaciones con los demás, con nosotros mismos, con nuestro planeta y con todos los seres.