Este proceso de transformación en su nivel más profundo ocurre gracias a la energía creativa. Esta energía surge sólo cuando hay una interacción armoniosa entre las polaridades: yin y yang. El lugar donde ocurre el Matrimonio del Agua y el Fuego es el canal central, el Caldero, cuya frecuencia vibratoria determina nuestro nivel de conciencia y el rango de nuestro poder personal y nuestra habilidad para proyectarlo hacia el mundo.
Esta práctica involucra literalmente la vaporización de la energía sexual (jing) para transformarla en fuerza vital (chi) con objeto de alimentar al cuerpo energético o cuerpo del alma. Podría decirse que la transferencia de poder de la energía sexual a todo el cuerpo empieza con la práctica de Kan & Li.
La fórmula del Agua y el Fuego es central en la alquimia interna taoísta (neidan). El proceso repara órganos vitales, glándulas, la espina dorsal, los nervios, el sistema linfático y el sistema de meridianos y da a luz al embrión espiritual o cuerpo de luz.
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